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Almacenamiento de fangos: problemas habituales que conviene evitar
La gestión de los fangos no termina cuando salen del proceso de tratamiento o deshidratación. Hasta su retirada, deben almacenarse correctamente para evitar olores, acumulaciones, derrames y dificultades operativas.
Un almacenamiento adecuado también puede facilitar la gestión del residuo y ayudar a controlar los costes asociados a su retirada.
Evitar acumulaciones prolongadas
Almacenar fango durante demasiado tiempo puede favorecer su degradación y la aparición de malos olores. La capacidad de almacenamiento debe dimensionarse teniendo en cuenta tanto la cantidad de fango generado como la frecuencia prevista de retirada.
Una buena planificación permite evitar acumulaciones innecesarias y mantener una operativa más ordenada.
La sequedad del fango también importa
Cuanto mayor sea el contenido de agua, mayor será el volumen y peso que habrá que almacenar y transportar.
Si el sistema de deshidratación no está alcanzando el rendimiento esperado, el espacio disponible puede llenarse antes de lo previsto. Por ello, optimizar la deshidratación puede ayudar a reducir el volumen de fango y facilitar su gestión posterior.
Controlar líquidos y olores
Incluso después de la deshidratación, el fango puede liberar líquidos durante su almacenamiento. La zona debe estar preparada para recogerlos y evitar derrames o acumulaciones.
También es importante controlar los tiempos de permanencia y mantener unas condiciones adecuadas de limpieza para limitar la aparición de olores.
Pensar también en la retirada
El almacenamiento debe facilitar la siguiente etapa: la recogida del fango.
El acceso de vehículos, el espacio de maniobra y el sistema utilizado para la carga deben contemplarse desde el diseño. Una instalación con suficiente capacidad pero difícil de vaciar puede generar problemas cada vez que se realiza una retirada.
Una etapa más del tratamiento
La producción, deshidratación, almacenamiento y retirada de fangos forman parte de un mismo proceso. Analizar conjuntamente estas etapas permite dimensionar mejor la instalación y evitar problemas operativos.
